PresentaciĆ³n de Diana Bellessi

SOPHIA DE MELLO BREYNER ANDRESEN  

                                                                           por Diana Bellessi

            Sophia de Mello Breyner nació en Porto en 1919. Es, sin duda, una de las voces más altas de la poesía contemporánea. Ha publicado doce libros de poemas, traducciones de Dante y Shakespeare. Obtuvo el premio Max Jacob de Poesía en el año 2001 y su obra ha sido traducida al inglés, francés e italiano. Tanto Grecia como Portugal moldean, en la forma y en la particularidad de los temas, su vehemencia lírica, pero en los poemas más íntimos su lenguaje transparente y sin afectación permanece aún atado al lenguaje común, es decir, al bien común.

            Su búsqueda de las palabras justas y de un mundo justo parece ser una y la misma. En Sophia de Mello la vieja alquimia de la poesía actúa nuevamente, uniéndose a la Historia a su manera, es decir, en un abrazo que la renueva, la vuelve humana y creíble.

            Encontré a Sophia de Mello Breyner en los estantes de una librería de Lisboa, su obra completa ofrecida por la refinada edición de la editorial Caminho. Allí, todo lo que buscaba, exploraba, admiraba, mi lista de autores anotados en un papelito, todo desapareció. O fue lavado, renació en ese blanco resplandeciente, en esa música austera que los versos de Sophia de Mello desplegaban ante mis ojos, ante mi corazón. En ese momento me enamoré de una lengua ajena y cercana: el portugués. Compré todos los libros de Sophia y ella me enseñó portugués. Era tan prístina, era tal la felicidad que me producía su dicción, que empecé a traducirla para rozar la materia de su escritura, la articulación invisible que en los grandes poetas parece natural como un fruto en la rama, pero es el resultado de una vida,dispuesta al poema. ¡Qué días enamorados!, ésos de cantar en otra lengua y al mismo tiempo en la propia, de una mujer desconocida que, supe mucho después, vivía en Lisboa. Ella, me enseñaba de su país, de su época, de su idioma, más que cualquier viaje, más que enciclopedias, ensayos y manuales.

He aquí la poesía atada al mundo, hablando desde él a través de una subjetividad cincelada por el dominio de un oficio y la fineza de un espiritu.

 

Poemas

MEDIODÍA

Mediodía. Un rincón de playa sin nadie. El sol en lo alto, hondo, enorme, abierto, Tornó el cielo de todo dios desierto. Cae la luz implacable como un castigo. No hay fantasmas ni almas, Y el mar inmenso solitario y antiguo Parece batir palmas.

POEMAS DE UN LIBRO DESTRUIDO

I

La memoria lejana de una patria Eterna mas perdida y no sabemos Si en pasado o futuro la perdemos

II

EURÍDICE

Éste es el círculo que trazo alrededor de tu cuerpo amado y perdido Para que cercada seas mía Éste es el canto de amor con que te hablo Para que escuchando seas mía Éste es el poema -engaño de tu rostro Donde busco la abolición de la muerte

V

No busques verdad en lo que sabes Ni destino busques en tus gestos Todo cuanto sucede es solitario Fuera del saber y fuera de la ley Dentro de un ritmo ciego innumerable Donde nunca fue dicho nombre alguno

EL SOLDADO MUERTO

Los infinitos cielos observan su rostro Absoluto y ciego Y la brisa besa ahora su boca Que nunca ya nadie besará.

Tiene las dos manos cóncavas aún De posesión, de impulso, de promesa. De sus hombros se desprende una espera Que dividida en la tarde se dispersa.

Y la luz, las horas, las colinas Son como un llanto que enmarca su rostro Porque él fue apostado y fue perdido Y en el cielo pasan aves repentinas.

EL HOSPITAL Y LA PLAYA

Y caminé por el hospital Donde el blanco es desolado y sucio Donde el blanco es el color que queda donde no hay color Y donde la luz es ceniza

Y caminé en las playas y en los campos El azul del mar y el púrpura de la distancia Los enrosqué en mi cuello Caminé en la playa casi libre como un dios

No pregunté por ti a la piedra mi Señor Ni me acordé de ti bebiendo el viento El viento era viento y la piedra piedra Y eso enteramente me bastaba

Y en los espacios de la mañana marina Casi libre como un dios yo caminaba

Y todo el día viví como una ciega

Pero en el hospital yo vi el rostro Que no es pinar ni es peñasco Y vi la luz como ceniza en la pared Y vi la pena absurda y desmedida

LAS PERSONAS SENSIBLES

Las personas sensibles no son capaces De matar gallinas Pero son capaces De comer gallinas

El dinero huele a pobre y huele A la ropa de su cuerpo Aquella ropa Que después de la lluvia se secó sobre el cuerpo Porque no tenían otra Porque huele a pobre y huele A ropa Que después del sudor no fue lavada Porque no tenían otra

'Ganarás el pan con el sudor de tu rostro' Así nos fue impuesto Y no: 'Con el sudor de los otros ganarás el pan'

Oh vendedores del templo Oh constructores De las grandes estatuas huecas y pesadas Oh llenos de devoción y de provecho

Perdónalos Señor Porque ellos saben lo que hacen

CIUDAD DE LOS OTROS

Una terrible atroz inmensa Deshonestidad Cubre la ciudad

Hay un susurro de acuerdos Una telegrafía Sin gestos sin señas sin hilos

El mal busca el mal y ambos se entienden Compran y venden

Y con un sabor a cosa muerta La ciudad de los otros Golpea a nuestra puerta

ESPERA

Me acuesto tarde Espero una especie de silencio Que nunca llega temprano Espero la atención la concentración de la hora tardía Ardiente y desnuda Es entonces que los espejos encienden su segundo brillo Es entonces que se ve el diseño del vacío Es entonces que se ve súbitamente Nuestra propia mano posada sobre la mesa

Es entonces que se ve el paso del silencio

Navegación antiquísima y solemne

EPIDAURO

   El cardo florece en la claridad del día. En la dulzura del día se abre el higo. He aquí el país de la apariencia donde cada cosa es:

 

traída a la luz traída a la libertad de la luz traída al espanto de la luz

     Heme aquí vestida de sol y de silencio. Grité para destruir al Minotauro y al palacio. Grité para destruir la sombra azul del Minotauro. Porque él es insaciable. Él come día tras día los años de nuestra vida. Bebe el sacrificio sangriento de nuestros días. Come el sabor de nuestro pan nuestra alegría del mar. Puede ser que tome la forma de un pulpo como en los vasos de Knossos. Entonces dirá que es el abismo del mar y la multiplicidad de lo real. Entonces dirá que es doble. Que puede volverse piedra con la piedra alga con el alga. Que puede doblarse que puede desdoblarse. Que sus brazos rodean. Que es circular. Pero de súbito verás que es un hombre que trae en sí mismo la violencia del toro.

     Sólo podrás ser liberada aquí en la mañana de Epidauro. Donde el aire toca tu rostro para reconocerte y la dulzura de la luz te parece inmortal. Tu voz subirá sola las escaleras de piedra pálida. Y a tu encuentro regresará la teoría ordenada de las sílabas -portadoras claras de la serenidad.

DE LA TRANSPARENCIA

Señor líbranos del juego peligroso de la transparencia E,, el fondo del mar de nuestra alma no hay corales ni conchas Sino sofocado sueño Y no sabemos bien qué cosa son los sueños Conductores silenciosos canto sordo Que un día súbitamente emergen

En el gran patio liso de los desastres

LA MUCHACHA Y LA PLAYA

Una muchacha va como una espiga Son color de arena sus piernas finas Su iris es azul verde y ceniciento

Una muchacha va como una espiga Carnal y cereal intacta cerrada Mas en ella entierra su daga el viento

Y todo esparce el viento con sus manos

CHE GUEVARA

Contra ti se irguió la prudencia de los inteligentes y el arrojo de-los necios La indecisión de los complicados y el primitivismo De aquellos que confunden revolución con revancha

De afiche en afiche tu imagen atraviesa la sociedad de consumo Como el Cristo en sangre atraviesa el orden enajenado de las iglesias

Sin embargo Frente a tu rostro Medita el adolescente por la noche en su cuarto Cuando intenta emerger de un mundo que se pudre

Lisboa, 1972

GUERRA O LISBOA –72

Partió vivo joven fuerte Volvió bien grave y callado Con muerte en el pasaporte

Su muerte en los periódicos Salió en letra pequeña Es preciso que el país Tenga la conciencia serena

CON FURIA Y RABIA

Con furia y rabia acuso al demagogo Y a su capitalismo de las palabras

Pues es preciso saber que la palabra es sagrada Que de lejos muy lejos un pueblo la trajo Y en ella puso su alma confiada

De lejos muy lejos desde el inicio El hombre supo de sí por la palabra Y nombró la piedra la flor el agua Y todo emergió porque él lo dijo

Con furia y rabia acuso al demagogo Que se promueve a la sombra de la palabra Y de la palabra hace poder y juego Y transforma las palabras en moneda Como se hizo con el trigo y con la tierra

                                                Junio de 1974

PORTUGUES MEIO-DIA

Meio-dia. Um canto da praia sem ninguém. O sol no alto, fundo, enorme, aberto, Tornou o céu de todo o deus deserto. A luz cai implacável como um castigo. Não há fantasmas nem almas, E o mar imenso solitário e antigo, Parece bater palmas.

POEMAS DE UM LIVRO DESTRUIDO

I

A memória longínqua de uma pátria Eterna mas perdida e não sabemos Se é passado ou futuro onde a perdemos

II

EURYDICE

Este e o traço que traço em redor do teu corpo amado e perdido Para que cercada sejas minha Este é o canto do amor em que te falo Para que escutando sejas minha Este é o poema - engano do teu rosto No qual eu busco a abolilção da morte

V

Não procures verdade no que sabes Nem destino procures nos teus gestos Tudo quanto acontece é solitario Fora de saber fora das leís Dentro de um ritmo cego inumerável Onde nunca foi dito nenhum nome

O SOLDADO MORTO Os infinitos céus fitam seu rosto Absoluto e cego E a brisa agora beija a sua boca Que nunca mais há-de beijar ninguém. Tem as duas mãos côncavas ainda De possessão, de impulso, de promessa. Dos seus ombros desprende-se uma espera. Que dividida na tarde se dispersa. E a luz, as horas, as colinas São como pranto em torno do seu rosto Porque ele foi jogado e foi perdido E no céu passam aves repentinas.

O HOSPITAL E A PRAIA

E eu caminhei no hospital Onde o branco é desolado e sujo Onde o branco é a cor que fica onde não há cor E onde a luz é cinza E eu caminhei nas praias e nos campos O azul do mar e o roxo da distância Enrolei-os em redor do meu pescoço Caminhei na praia quase livre como um deus Não perguntei por ti à pedra meu Señor Nem me lembrei de ti bebendo o vento O vento era vento e a pedra pedra E isso inteiramente me bastava E nos espaços da manhã marinha Quase livre como um deus eu caminhava E todo o dia vivi como uma cega Porém no hospital eu vi o rosto Que não é pinheiral nem é rochedo E vi a luz como cinza na parede E vi a dor absurda e desmedida

AS PESSOAS SENSÍVEIS As pessoas sensíveis não são capazes De matar galinhas Porém são capazes De comer galinhas O dinheiro cheira a pobre e cheira À roupa do seu corpo Aquela roupa Que depois da chuva secou sobre o corpo Porque não timham outra Porque cheira a pobre e cheira A roupa Que depois do suor não foi lavada Porque não tinham outra “Ganharás o pão com suor do teu rosto” Assim nos foi imposto E não: “ Com o suor dos outros gan harás o pão” Ó vendilhões do templo Ó construtores Das grandes estátuas balofas e pesadas Ó cheios de devoção e de proveito Perdoai-lhes Señor Porque eles sabem o que fazem

CIDADE DOS OUTROS

Uma terrível atroz imensa Desonestidade Cobre a cidade Há um murmúrio de combinaçoes Uma telegrafia Sem gestos sem sinais sem fios O mal procura o mal e ambos se entendem Compram e vendem E com um sabor a coisa morta A cidade dos outros Bate à nossa porta ESPERA Deito-me tarde Espero por uma espécie de silêncio Que nunca chega cedo Espero a atenção a concentração da hora tardia Ardente e nua É então que os espelhos acendem o seu segundo brilho É então que se vê o desenho do vazio É então que se vê subitamente A nossa própria mão poisada sobre a mesa É então que se vê o passar do silêncio Navegação antiquíssima e solente EPIDAURO O cardo floresce na claridade do dia. Na doçura do dia se abre o figo. Eis o país do exterior onde cada coisa é:

trazida à luz trazída à liberdade da luz trazida ao espanto da luz

     Eis-me vestida de sol e de silêncio. Gritei para destruir o Minotauro e o palácio. Gritei para destruir a sombra azul do Minotauro. Porque ele é insaciável. Ele come dia após dia os anos da nossa vida. Bebe o sacrifício sangrento dos nossos dias. Come o sabor do nosso pão a nossa alegria do mar. Pode ser que tome a forma de um polvo como nos vasos de Knossos. Então dirá que é o abismo do mar e a multiplicidade do real. Então dirá que é duplo. Que pode tornar-se pedra com a pedra alga com a alga. Que pode dobrar-se que pode desdobrar-se. Que os seus braços rodeiam. Que é circular. Mas de súbito verás que é um homen que traz em si próprio a violência do toiro.

   Só poderás ser liberta aqui na manhã d`Epidauro. Onde o ar toca o teu rosto para te reconhecer e a doçura da luz te parece imortal. A tua voz subirá sozinha as escadas de pedra pálida. E ao teu encontro regressará a teoria ordenada das sílabas -portadoras limpas da serenidade.

DA TRANSPARÊNCIA

Senhor libertai-nos do jogo perigoso da transparência No fundo do mar da nossa alma não há corais nem búzios Mas sufocado sonho E nao sabemos bem que coisa são os sonhos Condutores silenciosos canto surdo Que um dia subitamente emergem No grande pátio liso dos desastres A RAPARIGA E A PRAIA Uma rapariga vai como uma espiga São cor de areia suas pernas finas Seu íris é azul verde e cinzento Uma rapariga vai como uma espiga Carnal e cereal intacta cerrada Mas nela enterra sua faca o vento E tudo espalha com suas mãos o vento CHE GUEVARA Contra ti se ergueu a prudência dos inteligentes e o arrojo dos patetas A indecisão dos complicados eo primarismo Daqueles que confundem revoluão com desforra De poster em poster a tua imagem paira na sociedade de consumo Como Cristo em sangue paira no alheamento ordenado das igrejas Porém Em frente do teu rosto Medita o adolescente à noite no seu quarto Quando procura emergir de um mundo que apodrece                                                                         Lisboa, 1972 GUERRA OU LISBOA -72 Partiu vivo jovem forte Voltou bem grave e calado Com morte no passaporte Sua morte nos jornais Surgiu em letra pequena É preciso que o país Tenha a consciência serena COM FÚRIA E RAIVA Com fúria e raiva acuso o demagogo E o seu capitalismo das palavras Pois é preciso saber que a palavra é sagrada Que de longe muito longe um povo a trouxe E nela pôs sua alma confiada De longe muito longe desde o início O homem soube de si pela palavra E nomeou a pedra a flor a água E tudo emergiu porque ele disse Com fúria e raiva acuso o demagogo Que se promove à sombra da palavra E da palabra faz poder e jogo E transforma as palabras em moeda Como se fez com o trigo e com a terra Junho de 1974