A la hora del amor y los párpados azules

Muerto pero vivo en mí   puedo oír tu voz en un lugar que   desconozco   puedo someter al tiempo a mis mejores amigos   querer quizás   estar sola en una habitación llena de gente   hacer llamadas y no escuchar a nadie   abrir mi corazón y dejar que salga la serpiente como una arcada terrible   que acabe con todo     muero en un par de palabras   muero en la multiplicación del gentío   en el exacto crimen de olvidarme de mucha gente     sueño a precipitar el sonido y ver como desaparece el sueño   ese sueño solo en un montón de letras que acompañan esta noche y otras   en mi ausencia y mis amigos de lejos   en ese hombre que nunca vi pero escribió     ahora la serpiente recorre mis pies y mi cabeza   recorre manos imperfectas   mi corazón apartado   el tiempo   los gritos   corre en mi encendido afán por cosas criminales   vuela en las fotos y en la geografía   recorre mi memoria asesina de olvido   mi huella en los sueños   estos labios encendidos por cualquier cosa.                                       Una vez más frente al mismo desasosiego   al mismo clima miserable de mi mano en la cabeza   de mi placer que sale de la carne de este sueño clavado como un pedazo de cristal   o un cristo en su encierro y su miseria   que detiene esta arcada este ojo y la sangre   detiene este silencio parecido al olvido   que traba cajones colmados de lápices y fotos   llenos de teléfonos que sueñan sin soluciones     mi deseo tiene un nombre raro en las cartas   ellas viajan hacia mí y es otro el que escucha   las 22 cruzan pasajes y sueños   cruzan mi casa y gritan   esperan que las espadas sean espejos y esos espejos se multipliquen   me dicen que cargo al eremita en mi cabeza que en mi corazón late conteniendo el deceso   que mi espalda es necia y todo esto tiene un nombre   y es el mío   por eso el sol duele demasiado.                                                         En el fondo las palabras son sólo palabras y el tiempo no es más que eso   sucesos simultáneos que entrelazan historias matan historias   deterioran el paso entre sueño y paseo   La voz un timbre la memoria un golpe el recuerdo algo aleatorio   algo aleatorio   convivo en el crimen   sonora escena de principios de siglo   el siglo uno solo palabras solas palabras vaciadas   signos en medio de la lluvia   y los ojos a medio salir   ojos   en el fondo no es más que eso   deterioro y grises personas   personas de colores   citas y reuniones eternas   reuniones   la voz el timbre más triste                                                               Se lo diré a mi oreja y a la policía   Los asuntos criminales se encuentran en mi lengua   en mi origen   Se encuentran en automóviles y amigas confundidas   Están allí en medio de los lápices   En las vitrinas ahí están   Como ese ojo que me mira   cerrado.                                                                                   Flores bestias de rojo y negro se acercan peligrosamente   Flores rotas y mujeres horrendas hombres correctos y pieles enardecidas   El perro de campo y su dueño   La peor de todas Elisa en medio del follaje   Su dueño Elisa   Es todas y ninguna     Lo distante y lo perverso   Lo que maúlla como ese instinto animal que arroja gases la tierra   Tierra   Tierra de campo el perro   El follaje mujeres horrendas   Flores   El rojo y el negro de sus pubis   El rojo y negro del sueño maúlla     Recibí los golpes   Fui investidura y gas dormido en el éter   Fui complemento   Fui tormenta y tormento   Fui todo fui el reflejo de tres viejos   Y un trabajo asqueroso.                                                   Se es matado   Se es dolido y metamorfoseado a veces   otras veces   También se es escrito   Se es un vampiro de nueve cabezas   Cuya malva embriaguez   Es la cuarta parte de su salario   Se es muerte y grito   Un pecho repleto de autoadhesivo                                                                         Tus piernas cruzadas y las mías     Se es atropellada   Se es devastada en medio de las lenguas y los gritos   Tus piernas extendidas en el ocaso   Sin cuidarse ya de lo que no puede acabar nunca         Sin cuidarse la noche y las madrugadas escuchan las promesas   Precipita el ibis en la cabeza de un dios nocturno   A espalda de mí este dedo te cruza   A espaldas el origen repleta los agujeros

La arcada es mi ojo repleto

Ex libris live Ex libris, ex vida, ex brazo, ex boca, ex pecho ex libris, ex lengua, ex trozo el llanto de las mariposas ex libris, los árboles ex lengua deseo.   Una nube como bala en la boca Sería fácil pronunciar asuntos y verte sobrevolando lo irremediable admitir la soledad en un lagar de lluvia que atraviesa citas acabar con mis ganas y esa convención de asuntos fácil ese tacto rojo de los sueños desprecio por lo inevitable y evito otra vez por efectos del azar y la bebida habitaciones rojas en presencia de extraños necesito un caminar lentito y que nadie me hable de lo que está más allá del tacto allí los eternos nudos escuchan historias de viejos patéticos asuntos poco célebres en medio de la bruma traviesa y distante conversaré con lo inevitable con la vida en medio de estos designios de moda y cordura algo extraviada     he vivido del temor necesito atraer metafísicas extrañas para no dejar nunca de leer lo obtuso para no dejar ni dejarme en ciertas ocasiones la cordura es el grado cero del encierro y el hambre creo que no puedo creo que la belleza es algo inalcanzable algo in visible lo que va detrás lo que de pronto puede encontrarse en un viaje en la cópula sagrada debajo de la mesa la cópula tu noción de encierro bajo mi falda tu noción una nación deforme en medio del paisaje.     El ojo en la arcada precisa   convivo con el crimen la corrupción asuntos exquisitos el hastío naturaleza miserable y terrible la conjunción cierto matiz taxativo difunde lo que serás después de la asfixia como si dependiera de algo así la fuga un juego de lilas arrancadas de una plaza pública, porque cuando llegan a casa solo los parásitos han sobrevivido y se vuelve al mismo rito de los domingos todo adquiere posición sarcástica y no queda otra que pensar en aquel o aquella de la otra noche o masturbarse pensando en un día cualquiera o pensar en andar desnudos dentro de un centro comercial conversando con los maniquíes si se quiere con un príncipe que huele a noche si se quiere con lo que en ajenas almohadas se besa como principio definitivo aumentando los gritos de la plaza o el parque ya no puedo cuelgo el teléfono apago el gas y convivo frente a frente con el limbo aterrizando en un pozo cerca de mis aves     cerca del ojo del camello la aguja es un silbo incendiario una nube una bala en la boca     II   el placer de mi carne dentro de ella en su espejo promesa y obscenidad guardada como buena cazadora el placer de mi texto dentro de él es el cambio de vista el pubis como cerca sagrada complemento ad portas demostración cerca de un lugar afuera frontera y mi fotografía fosfórica esta lengua que se limpia como un gato en su ventana la comodidad de los satélites el vestido roto el joven dentro de mi texto   o en las parejas de mil novecientos ochenta y uno treinta uno trece diez piernas herida loba mágico reloj a ciencia cierta néctar hule centro ahora abajo adentro risa sonido trampa caída ocultamiento pánico belleza enclaustrada sin fin de reconocimientos sin depósito palmo a palmo bocas en forma de círculos la esfera y el error convertido en goce la manifestación suele convertirse roja en los sueños el hartazgo y el deseo a lo prohibido categorías de movimientos trágicos reminiscencias y espéculos en forma de muñecas     la otra vez estuve cerca y mi ojo evitó nada fui materia encerrada en el abuso reí y no pude dejar de suavemente quitarme y quitar todo de mi vista suave rompimiento cuando la vista se hace silbo y cruce se pueden atraer a ello y dejar de fingir lo infranqueable todo lo llamado poesía ha sido poseído en su debido momento el juego de interiores es una cifra demasiado molesta una conversación de alrededores y llanto porque tus hijos estarán siempre en la clandestinidad del primer momento yo encerrado errada superioridad del fin sin fin sin marco reflejo adúltero y tardío amenazado por el triste traje de mí hueso en cruz de mi carne sin carne ni núcleo matriz pequeña y prohibida pubis fortaleza del horror y la sombra aterrizada. me cae detrás un frío una luz sube a mi cabeza y no quiero esperar nada más que suplica obscenidad y tráfico. niño bestia traje. completa lo triste la palabra terrible e inhumana es tiempo trece cuerdas alrededor de la sala alrededor del fin sobre los maniquíes sucesión temblor a eso de las cinco como objeto encerrado en la dureza de una bala creo que es cierto y la matanza es lo mejor que nos puede suceder porque no falta quien nos tome como a una azucena sin saber que solo parásitos llegarán a casa no faltará quien abra la descendencia en la flor donde el deseo se escapa muere permanece en un beso parecido a un asalto una noche sin derecho a sueño tendrán que pasar muchas noches así espero convivir en un sueño que pasea como serpiente huye la última línea de algo que concluye por falta de sentido no así por falta de contacto. solo los parásitos llegarán a casa. la canción deja de sonar no obstante cualquier día quedará una bala en la boca un espejo que no habla y todo lo dice todo lo ve excepto a nosotros distantes excepto a nosotros a quienes ni los buitres ni las sombras logran separar esta boca.     La arcada como pequeño maleficio   Siempre hay cosas parecidas a otra cosa te miro y no entiendo creo que no puedo salir sin querer quedarme afuera del blanco al negro solo hay una intensidad de la flor al fruto otro paso algo macabro y la vida es demasiado brillante y simple demasiado simple lo sigo repitiendo y no me convenzo.     El nudo eterno en la prevalecencia del cabello por sobre cualquier instrumento.   Siento los pliegues en mi silueta, en mi boca, en mi mano y en mis botas, en lo oscuro y en lo claro, en este cielo no cielo que nunca llamo noche, esta oscuridad día tras día regurgitada en medio de las calles, los valles, los escenarios, solo quiero aparecerme un octubre cualquiera y romper las pantallas y los viajes. Romper aquello que abre la boca. Romper la miseria, romper los ronquidos las voces y las habladurías, romper la noche y el día, pensar en la madrugada como un eje simultáneo entre carnicería y tiempo. Acariciar a mi gato lo más suave del mundo. Mientras rompo las gargantas de las viejas encerradas en el mundo de la mano, mientras me enredo en historias, mientras viene el martillo del olvido y rompe mi cabeza.     Las orquídeas en el fondo tienen veneno   El misterio se alcanza cuando las trisas se vuelven en contra. El llanto las llamadas, oscuras fauces del trucado príncipe. Dormí con orquídeas a las cuatro de la tarde.   Dormí con orquídeas y froté mi cuerpo que es en parte flor y en parte carnicería, en parte amor y en parte pestilencia, solo quiero una afrenta un signo en los árboles fuera de mi casa, solo quiero dejar a todos fuera de mí, no quiero ver nunca más a la gente de este maldito vecindario.   Froté mi cuerpo y deslicé a tristes animales muertos en mi almohada, soñé con mitos y dioses, correspondí siempre y fui la sangre y la leche, el tiempo y la lluvia, fui arena rubia, penetrada por el mar.   II   La acción ceñida en los cuerpos es la espesa mirada, mis vecinos, sus formas, el desagrado y la risa que me causa ese desagrado. La triste mirada de los nuevos vecinos, los que se van y los que llegan, cada vez conozco a menos gente, cada vez más mierda se acumula y solo somos vecinos de olores ajenos o propios cada vez más desagradables. Dormí con el tiempo, dormí con el fondo más dulce, reí y todo se rió de mí, soñé una vez con fauces, con los árboles naciendo fuera de mi casa. Soñé una vez con la patria de la mano y me pareció horrenda.     La arcada entre el olvido y el recuerdo   El olvido es el mejor alimento para mis noches El olvido se encuentra en la copa de los árboles de colores Rojos amarillos que se yo En cualquiera El olvido se encuentra en las caras En las habitaciones El olvido es parte del cuerpo y la geografía La huella pendiente del amante Un personaje en la novela Yo misma y mis personajes Yo misma y mi gota de recuerdo Ojalá alejada de mí en una casa remotamente recordada El olvido está ahí en los hijos que nacen y mueren Porque en algún momento de nuestra vida incluso Dejamos de pensar en nuestra madre Eso sí nunca olvidamos esa herida como huella dactilar Que nos dejó darnos cuenta que el olvido es incluso Más real que nosotros Y que las palabras son solo puentes con diferentes formas y pasajes Puentes que no cruzan ríos ni mares Solo cruzan tempestades Solos entre el olvido y los sueños Entre los susurros y los vecinos Ojalá alrededor de mi casa corriera un río Y ese río se riera de todos nosotros.       II   La memoria es la serpiente encerrada en mi corazón, la memoria es un río que vuela a baja altura, un río que ríe, sueña, detesta y destruye, un sueño que moja todo, un sueño torcido. Una figura de meretriz en mi cigarro... la memoria se quiebra y como un martillo completa la secuencia, descanso del olvido en la memoria que es frágil y macabra, ella se activa en las noches aparece en el silencio de nuestros cuerpos trabajando meticulosamente, se activa en las arcadas, se activa en las dudas, en el silencio, en la ciudad se activa, siempre que torcemos la mano del olvido. La patria del deceso es un animal cocido a través de sus agujeros. Una animal hermoso y suave, un animal deforme y sonriente pariente de cada uno de nosotros, un pariente lejano de esos que nadie quiere nadie recuerda ese pariente deforme del cual nos avergonzamos.     El ojo en la serpiente   La infección en cada mensaje es una droga lenta y pensativa, un juego de lilas arrancadas de un plaza pública, los parásitos te dije, no obstante las dejaste al lado tuyo en el automóvil y seguimos el camino, cada uno para su lado, juntos igualmente, no te importó nada, ni el mal, ni las generaciones, ni tus y mis colecciones privadas, del idioma (un particular encanto), sin entendernos y entendiéndonos, incluso yo te comprendo mejor que a mis vecinos, a los que hace años conozco, o tal vez no, quizás solo los reconozco por sus rostros y sus voces, algunos parecen dinosaurios de una serie de tv, otros prostitutas, travestis, borrachos, asaltantes, banqueros, drogadictos, gansters que sé yo, todos parecen algo sórdido pero excitante.     Los cuadros viajan los mudos salvan a los ahogados     Mi corazón es parte de los círculos, del valle, de los mares y los falsos   Los mensajes de quienes sonrieron hace tiempo a mis espaldas del ojo, del cuarto, de la historia negra, la roja una vez más harta - ciega - dual   Sola más sola   Que aquella que canta baladas y juega una vez más a las tristes tragedias griegas mundos de fariseos   Mundos únicos con fábricas que cazan gritos     Acaso encuentras divertida una cabeza asintiendo? La burla de una casa perfecta, en un barrio perfecto con gente imperfecta o un barrio imperfecto con casa imperfecta y mascotas perfectas? Y gente imperfecta en puestos perfectos y oficinas perfectas? O luz imperfecta, personas perfectas en ojos imperfectos?   Soy la imperfección de un siglo complejo, la perfección del siglo oscuro, esto es un siglo, este siglo cuatro sílabas, es la imperfección del yo aquí y el tú distante.     De pequeña los colegios pobres me enseñaron que mi profesora de matemática, Blanca, usaba su habilidad para sacar cuentas vendiendo cortinas en la feria o la habilidad de mi madre por enseñar se chorreara por mí y mi intelecto, mi padre y sus historias de cadáveres cayendo al mapocho o mi abuelo y su bandera un 11/s, el amor encarnado en mí, mi boca como objeto utilizado.   El espionaje de los cuerpos es la sumatoria del dibujo Del ocio al placer las opciones... Si fuera vieja pediría la vida.     La medianoche de la noche del mundo   La medianoche de la noche del mundo es una ruta a cuestas un sol mediano cerca de la medianía de la noche que se acerca la mañana de esa misma medianoche son los ojos callados las lenguas amarradas a un pedazo de carne   la medianía y la poesía atrapadas en otros asuntos son esta noche llena de rastros repleta de objetos que atraviesan la fruta   la muerte y el inicio esas calles cerradas para siempre.   La oscuridad no puede llamarse noche   Miro y planeo todo dentro de mí el viejo de la esquina y la colegiala serán tres en poco tiempo y yo aquí de a uno uno a la vez que mastico como alimento mantengo en el paladar mientras lo de adentro cuaja simplezas en torno a mi pobreza en torno las los incendios premeditados los incendios y las rodillas los labios inflamados y las fotos lo que todos saben y nadie dice   ese personaje sobre mi sonrisa mi cuerpo en medio de un salón lleno de mentiras     a mi jamás las cosas me alcanzan nunca nada me conforma ni las llamadas ni los viajes ni la ropa ni el hombre ni la bestia ni los insectos ni la amistad ni los muebles ni el dinero ni el viento ni el sol menos la lluvia y ese pequeño ruido llamado tormento por algunos por mí llamado insuficiencia     Los comentarios en las noches de todos los 12 de septiembre   Fácil es ese tacto rojo de los sueños la cópula tu noción de encierro bajo mi falda   convivo con el crimen la corrupción asuntos exquisitos la conjunción difunde lo que serás después de la asfixia un juego de lilas arrancadas de una plaza pública   cerca del ojo la soga la aguja es un silbo incendiario el placer de mi carne dentro de ella su espejo promesa y obscenidad guardada como buena cazadora   el pubis como cerca sagrada complemento ad portas demostración cerca de un lugar de buena frontera y mi fotografía fosfórica   esta lengua que se limpia como un gato en su ventana   el vestido roto el joven dentro de las parejas del mil novecientos ochenta y uno treinta uno trece diez piernas herida loba mágico reloj a ciencia cierta néctar hule centro ahora abajo adentro risa sonido trampa conejo caída ocultamiento alumbramiento   reconocimientos sin depósito palmo a palmo bocas en forma de círculos constatando la esfera y el error cometido en goce   el alcohol y su exceso noches revueltas como los estómagos del fin de este siglo silencioso definido como las nuevas voces y los libros últimos pre presentados por algunos   categorías de movimientos trágicos reminiscencias y espéculos en forma de muñecas   la otra vez estuve cerca y mi mano evitó nada la otra vez estuve cerca y fui materia encerrada en el abuso reí y no pude dejar de suavemente quitarme y quitar todo de mi vista   cuando la vista se hace silbo y cruce se puede atraer a ello y dejar de fingir lo infranqueable yo encerrada errada superioridad del fin sin fin sin marco reflejo adúltero y tardío amenazado por el triste traje de mí hueso en cruz de mi carne sin carne ni núcleo matriz pequeña y prohibida pubis fortaleza del horror la sombra me cae detrás una luz inocente en los bosques las plazas del deseo.   La oscuridad es un pozo poco profundo   He aquí que te traigo junto a las grandes moradas de la noche las palomas frente al pliegue esas voces mariposas bosques ruinosos ruido un mantel colgado en llama inexistente existente morada de la noche lengua sudada cortes breves niños abrazados   complejos célebres nuevos complejos un silencio prolongado   casas ruidosas ruina lengua tragada manzana mantel lechoso abierto   muñeca baile despreciable   cualquiera   ándate dos veces largo pequeño ilusa celebridad para mí una noche olvidada como si la acumulación no fuera suficiente niños dulces retenciones ruina casona ruido caída gota pendiente   histerias pequeñas risas mundo soledad venta colgado     espalda árbol espalda tinta espalda cangrejo espalda tigre espalda costra espalda arcada espalda orgasmo espalda pliegue espalda semen espalda adentro espalda tronco espalda juego espalda salto espalda tiza espalda jugo espalda lengua espalda hoyo espalda trago espalda sexo espalda boca espalda saliva espalda viaje espalda olvido     lengua rapada lengua besada lengua gustada lengua amada lengua perdida lengua semen lengua espalda lengua tigre lengua costra lengua sangre lengua partida lengua espada lengua veneno lengua silencio lengua lengua partera lengua asesina lengua regada lengua aterciopelada lengua rizada     pierna dátil brazo costra pierna lenguada pierna rapada brazo partido brazo morado pierna morada brazo infectado pierna brazo arqueado arcada.     Y un hombre mira en la pared de la noche   Tengo un nudo ciego en torno a los hombres sin cabeza Mi posición es la urgencia de los clanes Urgencia en torno a mi idea de desidia Cerca de mis balcones En los árboles y esa brisa que entra y rebota a mi ventana cerrada     Los perseguidos son situaciones forzosas El olvido y mi pobre ortografía caballos de mi infancia y ese padre muerto Ahora no sé en que año     Siempre allá al frente hay una luz un torso desnudo que mira hacia el otro lado Siempre al otro lado una madre y sus hijas una igual a la madre una igual al padre La que se parece a ambos no se parece a ninguno   ni a nadie     Las palabras están viciadas el entorno está vacío cada vez más lleno de galardones y cosas hermosas Nada tiene que ver el árbol con la flor o el fruto ya que en su misterio cada uno significa la muerte del otro. Nada tiene que ver el padre o la madre en la vida de un tercero ya que su nacimiento termina irrevocablemente en la muerte de ambos.     El amargo ejercicio es la crueldad de años anteriores cartas bajo la almohada y fotos mandadas como venganza La venganza también es signo de muerte porque el que odia se mata un poco de a poco, siempre algo dentro de él muere La verdad, el peor ejercicio es ocultar el brazo y el beso el deseo y el odio La extravagancia de la sonrisa En vez de la mala cara El desagrado completo por todo el que me rodea   El desagrado     A mi nada nunca me conforma ni los viajes ni la ropa ni el silencio ni la música ni el beso ni las mentiras ni los sueños ni los boleros, a mi nunca nada me arruina, nunca nada me duele y lloro siempre abrasándome y lloro porque me conformo a pesar de todo. A los planetas que viven en mi patio.     II   Puedo tocar la esfinge con las dos manos y ver el sol que brilla y me ciega. Pero aún así el otoño atado a mi espalda, cubre las voces que hablan y aún lo hacen. Sé a lo que pertenezco, mi lugar gira como el sentido opuesto canta y no retrocede, al confundirse en mi amazona que no es otra cosa que ese "espera" "detente" Dejo los almagres y cincelo el perfil propio cuan arquitecto conforme a su creación similar a su costilla, al acento de matriz, pendiente de un arrollo afluente de ciruelos a punto de florecer y mi hoja resuelta y mi pecho separado y el grito   Un día viernes que parece lunes.     III   Converso con mis amigos de situaciones poco célebres Reniego de la evolución si eso significa dejar de lado el dolor El dolor es un pequeño diamante que a veces hiere   Otras veces sana   Otras veces agita   Otras veces suena   Otras veces sacia   Otras veces también se convierte en otras cosas     IV   Quizás este encierro no es autoimpuesto Quizás la música no es del todo dolorosa Tal vez los cambios en mi humor solo son Un sonido bajo los dientes para evitar el dolor     Y las personas de las que ya no me acuerdo Quizás nunca estuvieron porque de lo contrario No sentiría la distancia porque aun pienso En dos personas que he visto solo una vez     Solo una vez dije si fuera vieja pediría la vida Si fuera vida pediría muerte Si fuera muerte pediría roca Teorías del absurdo en un autobús lleno de sed Si fuera bus pediría ser nube   Si fuera nube mejor sería cobra Al ser serpiente pediría introducirme Nunca ser otra cosa   Si estuviera frente a un pozo de aire pediría   quedarme en tierra.     V   Los valles de la mentira son tan densos Que ya no me acuerdo de lo que pediría según la circunstancia La barba y la acentuación Son otras cosas circunstanciales Tu boca y tu gesto distante y ajeno Es la perfecta circunferencia de mi llanto De mi horror en el espejo Que es el rostro de quienes se dijeron mis amigos Del horror y la catástrofe en torno a mi ojo Y a citas desiertas en casas desconocidas En mi estado del dolor que es un placer lentito Unos ojos precisos y tristes afuera de mi ventana     Como la graciosa compostura de los escandalosos de siempre La voz es un diario de vida demasiado cruel O mis visitas a mi propio sexo Atracciones obvias y ambiguas Mi momento de soledad Mis visitas Mi humor Este diario de vida atrapado en mi garganta   La circunferencia que es rascarme   Besar   Lamer   Sudar   Mi circunferencia sagrada arcada Contención en torno a matices poco claros La matriz de esta circularidad Lengua rodada Dedo enterrado como un escalofrío.       VI   Lo volátil entre la luz y el espejismo Esencia del juego con lo casi divino la retórica del dios oculto en las piruetas del trapecio inserto con lo humano en la figura del volantín lo etéreo es el juego de las alturas     el volantín el mejor árbol para descansar de la noche el árbol más fácil, que intuye la melodía en el fondo la caverna ese juego de lunas en la búsqueda ausente allí está el suelo sur entre pasos y cielos, eres el almanaque la divina presencia entre frío y el color granate del ritmo en otoño     canto y pienso en la madre y en su hijo encerrados en la muerte espera en la dimensión del canal con un trozo de sustancia y la baldosa, porque cuando todos, o al menos algunos se vayan no soportaré la mañana     siempre al oeste junto a los parásitos a los tiempos que se acercan la baldosa y su contrariedad con el espejo me dice que siempre hay algo más puro.       abril es el mes. abril es el mejor árbol para descansar de la noche. el árbol más fácil, que intuye la melodía en el fondo. la caverna ese juego de lunas en la búsqueda ausente. allí está el suelo sur entre pasos y cielos, eres el almanaque la divina presencia entre frío y el color granate del ritmo en otoño.     siempre al oeste junto a los parásitos. a los tiempos que se acercan algo destroza los gestos el paseo se sintetiza en la geografía humana de cada uno y ninguno el tren delantero del automóvil La complejidad ciertos asuntos que otorgan cicatrices     los bailes casi siempre son invenciones arrepentimiento de extrañas fauces un número alojado en la circunferencia o el asco del discurso en las flechas de ayer que respiran fatalidad y llevan todo atravesado.       VII   La fuente innumerable es el único momento para la noche el tormento es un relámpago que no alcanza que otorga un conocimiento tibio ¿Quién es él? ¿Qué es lo que me despierta?   No   la bruma no es sueño es estupefacción el día de su cumpleaños     Puedes ser más parecido a un agujero que a un zapato roto con cara de ángel Por eso olvido las materias almacenadas una tarde de esas cuando me despierta un astrónomo y descubre un pozo un enorme cautiverio en el sitio ineludible en la ojera múltiple de todo encierro     Si todo era blanco para el astrónomo Azul es la noche para el loco o el artista En medio del mar En una plataforma de marfil La bestia cambia cartas por espadas o agujas al viajero enloquece las cartas al revés y ese sonido de motor apagado     porque él tiene cerrojos innumerables llaves en el centro de antiguos corredores y camellos un martes o un viernes     dolor multiplicado en colores miradas instantáneas como una foto familiar escondida desde los siete años El astrónomo coincide en superficie   Y signo.     VIII   El viento mueve el parque de la esquina Por eso no lo encontraba Tu caverna es mi sonrisa A través de la vieja serie de memoria Acerco tu misión feérica Intuyo la conversación ad portas Mi cariño inspira el arpa vacía Mi lámpara eres tú mi viento en el eje contrario     Sol de noche sol de sombreros en la cama Junto a la madeja que somos Tu vocal abierta en aquellas observaciones Es mi llanto dentro del corazón devorado por tu posición demasiado incierta Tu 'ele' que moviliza tu lengua dentro de la boca asuntos oscuros en medio de mis palabras     Esa materia negra más negra que mi misma Tus ojos bellos El antejardín Atrae este temblor   De madrugada Donde tú no entras Huele este poema póstumo Huele y ve esta canción Sobre las campanas de tus sueños La foto de tu padre orgulloso aún Dentro del niño encerrado   En la edad   Seis años son muy pocos.     IX   dependiendo de la mierda y la costumbre del trabajo de los premios de las calles con nombres maravillosos de los tristes videos de los noventa los incendios y las primaveras son más o menos imperfectas pero no se acaban solo dependen de la memoria que se apaga   hay olores   hay buses lugares específicos parecidos siempre a otra cosa los amigos el tiempo es tan relativo como los viajes y su distancia el trato y los besos de indiferencia los discursos de mierda que nunca acaban los computadores y su similitud a los operarios y a los brillantes empleados de nueve horas aunque aseguro que nadie sabe exactamente que es la eternidad     X   Insisto en lo exquisito de la flor cortada Dentro de los parques sobre los muebles dentro de la ropa Sobre los cables y los teléfonos Sobre las fibras secretas o la vida eso que tu llamas de ese modo la subordinación ¿Has perdido has llorado has mentido te has perdido del mundo Has sido algo más que pena Has sido destrucción y te has vuelto obsoleto?   Dime que hay dentro de ti y jamás lo sabrás O sal y no vuelvas quédate como una maldita esperanza Dentro del pie del sonido De la risa y las bestias escondidas veinte años en mi vestido desde acá el país del miedo que se revela.     XI   Estoy cansada de los niños y las mujeres cansada de los barrios de los autos y de todo lo que haga ruido     estoy cansada de los labios y las apariencias de los hombres con cervezas en medio de la calle estoy cansada de mí de ti de tu madre estoy cansada de los bosques encerrados en los parques cansada de la espera y del cielo azul-rosado de mi infancia estoy harta parezco un trozo de corazón pero solo soy un eco una cita con una finalidad una sonrisa demasiado amplia para ser mostrada.     XII   la manosanta es una mano pequeña, una mano guacha, una mano tranquila, neurótica, erótica, caliente, tranquila, una mano adicta, una mano dactilográfica, palabras difíciles parecidas a las tatuadas en esta mano, mano mañosa, borrosa, neobulliciosa, mano llena de ojos y clítoris, mano tan femenina cuya hibridez sobresale de su carne y los instintos de la ciudad de la mano, la ciudad del deseo en horribles circunstancias, bullicio, cabezas cortadas en horas perdidas, horas de espera y calor, una mano sudorosa. Una mano clara una mano obscena, mano musical empujada en el silencio, mano diosa del olvido, mano memoria, mano piedra y carboncillo, mano madre, mano verdugo, mano triste meretriz, mano arena mar penetrante, mar y río, lluvia y carnicería.     XIII   el exceso es la consumación de los hechos mientras la historia en medio de los vidrios rotos se aproxima a los perseguidos que cerraron la fábula, como quien tapa un agujero a su antojo.   se acerca lo divino, el juego de los niños muertos. experimentos corriendo detrás de pan tragándose su pirámide.   que puede ser un pueblo sin nombre o este proceso de extranjería que cede sin residencia. encontrar la sustancia es la promesa. encontraré algo que pueda pertenecerme, un campo de leche, un labio desbordado de ira.     XIV   el asesino es la tragedia de los objetos ciertos, desde el fondo confieso argumentos intrascendentes. hablo de procedencias. siento asco de las teorías. el asesino a ciertas horas, me salva, alberga llamadas que no siempre tienen que ver con las visiones históricas de la locura no obstante siente que la nada se le cae de la boca desea expulsarla y contenerla al mismo tiempo, nada más, buscar el antifaz y beber de distintas construcciones para obtener ciclos sin proporción ni materia donde no existe lucidez. existen los bellos campos del resentimiento y los viajes a lugares inventados, existe el sueño roto con cara de meretriz en el olvido y existe la memoria como un cuchillo que duele, existe el olvido como piedra, arena y correspondencia, existe el anonimato, el asesino y su carnicería, cuadras y cuadras llenas de agua y de perros, cuadras y cuadras llenas de murmullos y vecinos envidiosos, existe la risa y su eco es más fuerte que cualquier respuesta dada.     XV   Sobre la piedra siempre hay otra que sucumbe como tus labios tus rodillas tu mano muy cerca de tu línea esa línea detallada en un papel, carboncillo un saludo un cabello cano para mí dentro de la espalda. Los papeles son siempre piedra sucumbida piedra de la piedra en un extraño desvarío, otra persona borrada un rastro pendiente solo en los olores. Pero esta noche esa piedra soy yo y te arrastras sobre mí como un carboncillo dibujando estas formas impuras, mi risa obscena, mi gato, el de la cabeza más grande me suplica dejarlo entrar, como tú ahora entras y sales, me enrosco en ti y me pruebo tu sombrero, nunca te saques las botas eso si, eso me gusta, nunca te las saques, eso si sácame todo lo que tengo en el retrato, vuelve sobre mí como un pedazo de piedra demasiado duro que no dibuja, raspa y hace salir chorros de sangre, que me araña, mientras yo guardo mis colmillos te presento mi línea. tus botas insisto en ellas quiero probármelas sin que te las saques, tu sombrero se instaló en mi ojo, mi iris ya es solo una calavera, una sombra de líneas trazadas unas sobre otras, te dije, si te quitas las botas me voy y me arrastraste sobre la loza, tapaste mi boca con tu sombrero, comprobé que tu lengua era la serpiente y yo tu presa.     XVI   El misterio luego de la certeza son puntos tan similares que siento unas piernas cerca de mí un paseo en mi propia residencia un oscuro objeto cerca de la boca las palabras necesarias son las que quiero los excesos y la precariedad Quiero tener todo ser parte de mí y de lo ajeno parte del ciego objeto del cierto espejismo que genera esa manera tuya de romper con lo que llamaste alguna vez fatalidad creo que no puedo conseguir algo que no sea noche esa es la razón por la que los parques apuntan siempre hacia adentro siempre hacia el fondo de la garganta una garganta llena de flores y pájaros un sonido parecido a oscuras bestias, oscuras facciones signos de la belleza de la noche convertida en insomnio.           Sh sh sh sh sh sh solo puedo decirte hasta mañana Porque el mañana siempre es indeterminado Solo quiero salir shhhh o meterme en tu cuerpo No te vayas me dices y trato de ver tu pie como cuando leemos lo que dicen las noticias en los buses La memoria me ataca Shhhhh Solo voy al baño aparece una sombra en la pared Consentida en tus gestos y modales shhhh ahora esto no me trae ningún recuerdo Ahora todo esto solo es artificio y un par de años perdidos en solo piel y ciertas cosas que arremeten en mi memoria como olores y besos algo pegajosos, como ciertas comidas que solo probaba por comodidad, cientos de conversaciones inútiles que solo me llevaron a soñar o solo dormir shhh tú sabes yo solo esperaba una cosa de ti shhhhh la tuve muchas veces y no me haces falta, tú no, solo eso, tus besos cuando quedaba sola, fuiste mi hermano menor, mi padre, mi amante, mi hijo, mi vecino, mi látigo, mi sangre, mi boca fuiste mi voz Ahora solo un susurro, el olvido viene y le corta la cabeza a mi recuerdo, solo siento algo caliente que baja por mis piernas, algo sangrante parecido siempre a una arcada, parecido siempre a ti Parecido siempre a nada     -----   Los centauros son los sueños cerca de las albercas hablan de barcos y viajes de los despeñaderos como fosas rojas Entonces no soy la que ríe ni la que habla por hablar en los autobuses no soy la asiste no soy la que besa atrapo al destino como farsa como otro juego enciendo mi locura mi eje entre la bestia y el vacío, enciendo la carnicería secreta del abrazo, enciendo el odio. Enciendo el llanto y lo seco, seco el beso, seco y reseco la arcada, llamo a todo por su nombre y lo oculto dentro de lo mismo.       He merecido el crimen Silencio dentro de las frases del ojo de los senos dilatados en busca de una frialdad central he merecido el crimen tantas veces que parece callar y pierde cabellos a lo lejos El centro de la copa roe la inmundicia de un pájaro perdido en las escaleras las mejillas de Yocasta son el vértice entre locura y muerte donde desbordarse vale también como arrepentirse.