"Ursula, Virginitas y Ecclesia"

  • Beatriz Meli

Resumen

Quiero presentar hoy a una figura femenina menor, pero no por ello menos importante en el universo espiritual de Hildegard von Bingen. Se trata de la virgen Ursula, una adolescente, casi una niña, pequeña e insignificante frente a los imponentes paradigmas femeninos de Sapientia o Caritas, Eva, María, y Ecclesia, protagonistas estelares de la historia de la Salvación contenida en la obra de esta visionaria. Y sin embargo, Ursula ocupa un lugar privilegiado en la Symphonia, donde aparece como objeto de especial devoción por parte de nuestra abadesa y sus monjas. A ningún otro santo, salvo a la Virgen María, Hildegard dedicó tantas composiciones líricas como a Ursula. Compuso en su honor dos responsorios: Favus distillans y Spiritui Sancto (Nos. 42 y 43); una antífona O rubor sanguinis (Nº 44); una secuencia irregular O Ecclesia (Nº 64) y un himno Cum vox sanguinis (Nº 65). El poema O Ecclesia seleccionado para este coloquio constituye uno de los logros poéticos más sorprendentes de Hildegard y su tema central es la fusión de la simple e ingenua niña Ursula con Ecclesia, la cósmica y celestial Novia de Cristo.

Palabras clave Meli
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Sección
Textos
Publicado
1999-01-01