Presentación de 'El yo'

  • Grínor Rojo Universidad de Chile

Resumen

El Libro de Norman Holland que ahora comento es un tratado psicoanalíticoque se refiere especial aunque no exclusivamente a las relaciones entrepsicoanálisis y literatura. Es este un asunto que ha estado con nosotros, nifalta hace que se lo recuerde yo al auditorio que ahora tengo delante, desdelas incursiones que Freud personalmente hizo en los temas que dicen relacióncon el arte o, más específicamente, con la literatura. Me refiero a sus famososensayos sobre Leonardo de Vinci, de 1910, y sobre Fedor Dostoyekski, de1928. A ellos siguieron, entre muchos otros trabajos que también son dignosde mención, los de Marie Bonaparte sobre Edgar Allan Poe o el de LudwigPfandl sobre Sor Juana Inés de la Cruz, este último el mismo que saqueaOctavio Paz en su libro acerca de la monja novohispana. Fue ese el primermomento en unos desarrollos que hoy se detienen en la profusa ydesordenada actividad de los críticos lacanianos o neolacanianos, comopodrían ser en Francia la Julia Kristeva deLa Révolution du langage poétique yen América Latina la Josefina Ludmer que escribe sobre Cien años desoledad. Por supuesto, puntean estos desarrollos los cambios que han tenidolugar en el campo del psicoanálisis en un sentido amplio. Como suele decirsetambién del marxismo, ya no hay un psicoanálisis sino muchos. Crecen y semultiplican las "escuelas" y las diferencias entre ellas no son siemprenegligibles. Cabe una comparación más con los marxistas devotos: lo quelegitima a cualquiera sea la diferencia de una escuela psicoanalítica con otraes su lectura "correcta" del maestro. Los marxistas correctos leencorrectamente a Marx. Los psicoanalistas correctos leen correctamente aFreud. Es esta, diríamos, la diferencia que existe entre la supuesta correcciónde Marie Bonaparte frente a la no menos supuesta corrección de JacquesLacan.    
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Creación
Publicado
2008-01-01